Protesta en Galvarino

El día jueves 26 de julio fue nuestro  último día en Galvarino compartiendo con la comunidad mapuche Curiwentru lo que significó mucho para nosotros, fue una semana llena de emociones y una semana en la que además de enriquecernos como personas, logramos  darnos cuenta de todas las injusticias y discriminación en que viven los mapuches hoy en día. Aquí conocimos gente muy valiosa, con ganas de ayudar y organizar a su pueblo para hacerse valer y recuperar lo que les corresponde, esto sin duda nos motiva enormemente a  apoyarlos.

Aquel día  estuvimos en la plaza de Galvarino a las 8 de la tarde en apoyo al pueblo mapuche, con esto quisimos demostrar nuestro rechazo en contra del estado y carabineros que consideramos tiene un actuar excesivamente violento, represivo e irresponsable. Juntos con el concejal Fernando Huaiquil y la comunidad Curiwentru convocamos a una manifestación pacífica a la que asistieron alrededor de 30 personas entre ellos  el presidente de la comunidad Curiwentru René Liempi, José Millalen historiador mapuche, además de varios niños que apoyaron de forma bastante consciente. A pesar de que en un principio creímos que no llegaría bastante gente, se logró convocar a personas de gran importancia en el sector y resultó ser una manifestación muy bonita en la que, con bailes, cantos e instrumentos como el kultrún, la trutruca, se llamó a los vecinos a tener más conciencia y apoyar aquellos mapuches que se encuentran en conflictos.

Realmente el viaje resultó ser más que provechoso para nosotros, que fuimos  a conocer la verdadera realidad del pueblo mapuche para luego retratarla por medio del arte, la que consideramos que es una herramienta distinta pero muy buena para comunicar, y definitivamente no solo logramos obtener ese conocimiento, sino que además logramos compartir con la comunidad aquellos sentimientos de impotencia que genera su realidad,  lo que terminó en un verdadero interés por colaborar en esta difícil tarea de recuperar tanto las tierras y cementerios robados, como también una cultura que se estaba perdiendo por lo difícil que se ha tornado toda la situación en que viven los mapuches.

A pesar de que nuestro trabajo artístico, como mencioné anteriormente  se logró con gran satisfacción y que ayudamos de todas las formas posibles estando allí, creemos que nuestro apoyo no debe terminar con esta visita, al contrario, sentimos un gran compromiso con esta comunidad  y en general con todo el pueblo mapuche, y con este compromiso, una gran convicción de que podemos hacer mucho mas por ellos, por lo que nuestro paso por Galvarino se convierte solo en el comienzo de una gran tarea.

Acuosidad

Es difícil poder dimensionar las diversas texturas que rodean nuestro entorno y que conviven a diario con nuestro cuerpo y la forma en que lo utilizamos. Cada objeto posee dimensiones y por sobre todo texturas, las cuales generan una movilidad en el cuerpo, provocando una plasticidad y un lenguaje corporal importante, que trabaja en función de una creación dancística.

 Estar en Galvarino es potente en muchos sentidos, por sobretodo el paisaje logra absorberte y abstraerte de lo que sucede, es inminente la situación de conflictos que aquí se viven. Conflictos de toda índole, emotivos, políticos, físicos, entre otros.

 Sin embargo, existe un agente importante que logra alejarme de todo, trasladándome a un nuevo espacio; el río, el cual le da un nuevo escenario al pueblo, hermoseando aun más el lugar. El rió posee diversas aristas y momentos que le otorgan vida a este lugar, nos muestra diversas emociones y texturas que reflejan lo mínimos que somos ante lo único real: LA TIERRA.

 Hoy quise tomar un riesgo y atreverme a vivenciar lo que el río podía entregarme, así que a pesar del frío decidí bañarme en sus aguas, descubriendo la textura predominante de él, su espesura, el barro que me absorbía me permitió identificar una textura clave para trabajar y experimentar en mi cuerpo.

 Esta demás señalar lo hermoso y mágico que ha sido mi estadía en Galvarino, pero se debe saber lo envolvente que es este lugar, en donde me queda claro que nada se compara a lo que por años ha sido del pueblo mapuche, a lo único verdadero, real y concreto como es que el sol sale todos los días, las nubes avanzan rápidamente, la tierra huele exquisita cuando esta mojada y por sobre todo que el rió acompaña muchas historias, personajes y emociones.

Tabatha

Despertar en Galvarino

Una de las cosas más fascinantes de despertar en Galvarino, es mirar el cielo, limpio y celeste como en ningún lugar. Lo triste, es darse cuenta que un sector tan hermoso, con personas tan gentiles, alberga historias de una cultura ancestral, que la verdad pocas personas conocen a cabalidad.

 Mirar desde fuera una cultura significa sólo conocer un ideal, pues gracias a la experiencia que Esencia Mapuche nos ha brindado, hemos podido dimensionar en parte, lo que viven a diario muchos mapuche, propietarios de tierras ancestrales que en la actualidad se encuentran viviendo en pequeñas extensiones de tierra, que están lejos de alcanzar siquiera un cuarto del total real, enfatizando que hoy son los alemanes, específicamente la familia Bouchman, la que hace un par de décadas se tomó las tierras, pasando por alto muchos títulos de merced, entregados paradójicamente por el propio estado, el que sin escrúpulos hoy ampara este accionar fomentando a través de la prensa, una imagen distorsionada del pueblo mapuche, mostrando imágenes de enfrentamientos e incendios que muchas veces han sido un montaje, incluso en este lugar, personas no mapuche, que tienen familiares carabineros, reconocen saber que muchas veces los obligan a provocar incendios para inculpar ante la prensa al mapuche, tal cual lo hacen cuando infiltran carabineros en marchas estudiantiles en Santiago.

 Encontrarse inmerso en esta situación de desolación, desamparo legal, y pobreza, hace que aquellos mapuche con mayor capacidad de resiliencia, piensen en sus peñi, y en el futuro de esta cultura tan golpeada por este sistema, un sistema que excluye pensamientos y culturas distintas, y que hoy muestra a la mayoría de los chilenos no mapuche, una visión violentista del pueblo mapuche, siendo que la mayor violencia la ejercen el estado a través de sus diarios allanamientos.

Saludos fraternos, Daniela Castro

Tierras robadas.

Me encuentro en la comunidad de Curiwentru viviendo lo que es un viaje de muchas percepciones. Donde lo sentimental y emocional juegan un papel fundamental en esta experiencia, de hecho es mas, aquí es donde podemos percatarnos de las injusticias llevadas al limite extremo para proteger el bien de gente con mayor poder monetario. Por lo menos aquí es donde uno concluye que la comunidad es una comunidad de resistencia, no al estilo que los medios de comunicación muestran sino de resistencia humana, de gente que día a día no trabaja para darse lujos ni comprar lo ultimo en tecnología, sino que trabaja para sustentar a su familia entera y tener acceso a alimentos.

En esta comunidad he conocido gente realmente valiosa que tiene sueños, que lucha dia a dia por recuperar lo que injustamente es ultrajado, de hecho me entere que esta comunidad es en donde se puede ver claramente el robo de tierras, ya que las comunidades a las que antes les pertenecian los territorios en conflicto no tienen acceso a recorrer sus tierras. Es una comunidad en donde ni siquiera se esta respetando el derecho de benerar a sus antepasados y eso es algo que sinceramente para mi es muy triste y al mismo tiempo me produce una sensacion de rabia inmensa, de gritar y apuntar con el dedo al abusador de su poder monetario, es por esto que siento la necesidad de expresar esto. La comunidad Curiwentru esta luchando por sus derechos, algo que es digno de destacar, es gente humilde que paso a paso ha ido integrando a mayor cantidad de gente y a cada minuto va organizando mejor sus metas.

Quiero cerrar este post con la sensación que he tenido hasta el momento, lo importante es saber que existen aun estas pequeñas comunidades de resistencia que cada dia se van nutriendo de mayor fuerza y nos entregan verdaderas muestras de energia y fuerza para continuar peleando por lo que necesitamos y creemos justos, Newen Mapuche.

Daniel Ramos

 

 

 

La comunidad sin tierra

 En Galvarino se encuentra la comunidad Curiwentru, lo mas probable es que usted no la conozca y que nunca haya escuchado hablar de ellos ni en la televisión, ni en las radios, ni en los diarios, porque Curiwentru no es una comunidad violenta, por lo tanto, los medios de comunicación no la toman en cuenta.

 Esto ha hecho replantearme el concepto de lo violento, porque el hecho de que me despojaran de mis bienes, sin motivo alguno, eso sí lo encontraria violento, ya que el hecho de que me quiten mí cultura hasta el punto de no reconocerme ni a mí mismo, sí lo encontraria violento, el hecho de que me arraiguen de mí idioma y me hundan en la pobreza, eso sí lo encontraria violento.

 Me encuentro en la comunidad Curiwentro, la comunidad mapuche que tiene inserto una forestal en sus cementerios, la comunidad mapuche que es constantemente violentada, en la comunidad mapuche que no tiene tierra.

 Anibal Griño

 

 

 

Llegada a Galvarino

El sábado en la mañana René, el presidente de la comunidad Indígena Curiwuentru nos estaba esperando en la plaza de Galvarino, un pueblo de como 5 mil personas a 50 kilómetros al norte de Temuco. Su comunidad decidió recibirnos, un equipo de 8 artistas jóvenes, después de una recomendación personal y unas conversaciones por teléfono.

Los integrantes de este viaje, convocado por Esencia Mapuche, consisten en cinco estudiantes de la Universidad Católica Silva Henríquez y 3 coordinadores del equipo Esencia Mapuche. Todos somos artistas jóvenes que nos unimos a este viaje con el propósito de conocer la realidad de una comunidad Mapuche para aprender y crecer como individuos, y también para producir proyectos artísticos inspirados en aquella comunidad.

Fuimos bien recibidos en la casa de una señora de la comunidad, María, que vive en el pueblo de Galvarino en vez de en su comunidad, como tantas otras personas. Vivir en el pueblo facilita las posibilidades de trabajo, las cuales son muy pocas, pero muchas personas eligen eso en vez de la pobreza extrema en la que subsisten otras familias que viven en el campo.

Además, muchas personas viven en los pueblos porque el territorio que les pertenecía a sus familiares ya no les pertenecen a ellos. La historia repetitiva en Galvarino es que muchos individuos están tratando de recuperar sus territorios. Los que tienen poca tierra suben a la comunidad como René, a pie, todos los días para alimentar sus animales. Suben porque cuidan con orgullo lo poco que tienen allí, pero también suben porque no les conviene vivir allí por la pobreza que hay. Los que están en el proceso de recuperar sus tierras, usurpadas a veces por vecinos o desconocidos, entregaron sus peticiones con sus títulos de propiedad al CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena) hace 2 años, y siguen esperando una respuesta.

La situación de pobreza y dolor que se vive y se ve en Galvarino parece ser un producto de este conflicto sobre sus derechos a la tierra. Sale el tema en casi todas las conversaciones que tenemos aquí con gente mayor, y seguramente es un tema que volveremos a tocar.

Hoy fue un día principalmente para ajustarnos, conocernos, conocer a las personas y la tierra. El domingo será parecido, ya que tenemos agendada conocer a la comunidad, un lonko y una machi de comunidades vecinas. La idea es conocer lo más que podamos en estos primeros días de nuestra estadía para intentar a lograr un entendimiento de la situación compleja que se vive acá. Después, nos dejaremos ser llevados por esta inspiración en la creación artística de cada uno.

Les invitamos a acompañarnos en esta aventura al seguir nuestras reflexiones diarias en el blog y Twitter. Nos falta tanto para aprender, y no basta con retenerlo todo nosotros.

Esencia Mapuche en el Liceo Politecnico de Pritrufquen

Dentro del marco de las celebraciones del We tripantru (año nuevo Mapuche) Esencia Mapuche tuvo la oportunidad de exponer en el Liceo Politecnico de Pritufquen. Para nosotros fue un honor y aquí pueden ver imágenes de la exposición.